Las lluvias registradas en los últimos días en el país frenaron el deterioro que venía sufriendo el trigo 2020/21 por una sequía, aunque las heladas podrían afectar los rendimientos en una de las zonas que no había sufrido falta de agua, informó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BdeC).
Según la entidad, la cosecha de trigo de la actual campaña sería de 16,8 millones de toneladas, muy por debajo de los 21 millones que se había estimado al inicio de la campaña, debido a la sequía que durante meses afectó a partes de la región agrícola central y que sigue golpeando a las provincias del norte.
En Córdoba y Santa Fe "las recientes lluvias acumuladas interrumpen el deterioro y las pérdidas de lotes, pero llegaron tarde para un cultivo que se encuentra finalizando el ciclo", dijo la Bolsa en su reporte semanal de cultivos.
Sin embargo, en el sur de la provincia de Buenos Aires, donde el cultivo mantuvo buenos niveles de humedad a lo largo de la temporada "los pronósticos de bajas temperaturas para los próximos días son un riesgo importante en regiones claves que sostienen gran parte" de la producción prevista, según la BdeC.
Hasta ayer los agricultores argentinos habían recolectado el 6,1% de la superficie sembrada con trigo, de acuerdo al informe.
Con respecto al maíz 2020/21, la Bolsa afirmó que las lluvias recientes mejoraron los niveles de humedad del suelo en momentos en que los productores alcanzaron a completar la siembra del 29,8% de los 6,3 millones de hectáreas que prevé para el cereal en la actual campaña.
"Las renovadas reservas hídricas permiten mejorar el estado de los cultivos más adelantados, que se encontraban expandiendo hojas bajo una condición hídrica regular. En paralelo, la humedad permite avanzar con la siembra de planteos tempranos", explicó la entidad. (Reuters)